Estados Unidos incautó otro buque petrolero vinculado a Venezuela en el Caribe
La incautación del buque venezolano Verónica se realizó en el marco de la Operación Southern Spear, con participación de fuerzas navales estadounidenses, y forma parte de una ofensiva para frenar el transporte de petróleo que, según Washington, viola las sanciones y la cuarentena impuesta en el Caribe.
Estados Unidos anunció este jueves que incautaron de un buque petrolero identificado como Verónica en aguas del mar Caribe, como parte de una intensa campaña para intervenir unidades vinculadas al transporte de petróleo venezolano bajo sanciones.
La operación fue ejecutada por Marines y marineros de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear en una acción realizada antes del amanecer, desde el portaaviones USS Gerald R. Ford, informó el Comando Sur estadounidense.
El Verónica fue detenido sin incidentes cuando se encontraba operando en aparente violación de una cuarentena marítima establecida por la administración de Estados Unidos para buques sancionados en la región. Según las autoridades estadounidenses, esta acción reafirma la eficacia de la denominada Operación Southern Spear, orientada a combatir tráfico ilícito y eludir sanciones en el hemisferio occidental.
Según el parte oficial, la acción se realizó con el respaldo de un grupo anfibio de la Marina de Estados Unidos, que incluye a los buques USS Iwo Jima, USS San Antonio y USS Fort Lauderdale. «El único petróleo que saldrá de Venezuela será el que se coordine de forma adecuada y legal», subrayaron desde el Comando Sur.
La incautación del Verónica representa al menos la sexta intervención de este tipo en las últimas semanas, en el marco de esfuerzos estadounidenses por controlar los envíos de crudo venezolano que elude sanciones impuestas por Washington.
Esta ofensiva se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno de Estados Unidos para poner bajo control y supervisión la exportación de petróleo venezolano , en medio de una creciente presión política y militar en la región.
El anuncio se produjo poco antes de la reunión del presidente estadounidense con líderes de oposición venezolana, subrayando la relevancia del sector energético en las relaciones bilaterales y las tensiones diplomáticas en curso.












