¿Cómo será el nuevo acceso Norte a Resistencia?: recorrido, puentes y todo lo que tenés que saber sobre la obra
Resistencia sumará un nuevo acceso por el norte de la ciudad, una obra de infraestructura vial que busca acompañar el crecimiento urbano de las últimas décadas y generar una alternativa para ingresar y salir de la capital chaqueña sin depender exclusivamente de los corredores (avenidas Sarmiento y Sabin) que actualmente concentran buena parte del tránsito.
El proyecto, elaborado por equipos técnicos del Gobierno provincial, lleva el nombre de «Nuevo Acceso Norte de la Ciudad de Resistencia» y plantea prolongar y jerarquizar la avenida Vélez Sarsfield hasta vincularla con la autovía Nicolás Avellaneda. Según la documentación oficial, uno de sus objetivos es mejorar la logística urbana y metropolitana y fortalecer la conexión del Área Metropolitana del Gran Resistencia.
El ministro de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, Hugo Domínguez, explicó este jueves en El Garage de Data que la iniciativa responde particularmente a la saturación de los accesos existentes por las avenidas Sarmiento y Sabin. Según señaló, el crecimiento de la zona norte no estuvo acompañado durante décadas por la generación de nuevas vías de ingreso. «Hace más de 60 años que no se hacen accesos hacia la zona norte», sostuvo el funcionario.
El trazado fue dividido técnicamente en tres tramos. El primero se desarrolla sobre la avenida Vélez Sarsfield, desde la Ruta Nacional 16, a la altura de la colectora Gobernador Tagüinas, hasta el río Negro, en inmediaciones de calle López Jordán. El segundo continúa desde allí por Vélez Sarsfield, atraviesa el área del río Negro y llega hasta avenida Rissione. También comprende una intervención sobre avenida Combate Vuelta de Obligado, entre avenida Italia y Vélez Sarsfield.
Finalmente, el tercer tramo contempla la construcción de un distribuidor que conectará la avenida Vélez Sarsfield con la autovía Nicolás Avellaneda, completando así la nueva salida hacia el norte.
La iniciativa general contempla una inversión de US$ 90 millones, pero ese monto corresponde al programa completo y no exclusivamente al acceso de Resistencia: también financiaría la ampliación del sistema de saneamiento y tratamiento de líquidos cloacales de Presidencia Roque Sáenz Peña.

Los tramos y sus extensiones
El Tramo 1 tendrá una extensión de 700 metros y se ejecutará íntegramente sobre avenida Vélez Sarsfield. Está prevista la construcción de dos calzadas de hormigón, cada una de 7,34 metros de ancho y con siete metros libres para circulación. Ambas estarán separadas por un cantero central de cuatro metros.
El proyecto también incorpora rampas para personas con discapacidad en las bocacalles, nomencladores, cartelería informativa, señalización horizontal de sendas peatonales e iluminación.
La intervención más extensa será la del Tramo 2, con unos 2.600 metros. Comprenderá la continuidad de Vélez Sarsfield desde el río Negro hasta avenida Rissione y la conexión con Combate Vuelta de Obligado.
También aquí se prevén dos calzadas de hormigón de 7,34 metros cada una. En buena parte del recorrido estarán separadas por un cantero central de cuatro metros, que se reducirá a dos metros desde el río Negro hasta la intersección con Combate Vuelta de Obligado. Sobre esta última avenida se proyecta además una calle independiente de ocho metros de ancho.
Como en el primer tramo, habrá iluminación, rampas de accesibilidad, señalización vial, nomencladores y demarcación de cruces peatonales.

Tres nuevos puentes
Uno de los puntos centrales de la obra será atravesar la zona del río Negro y sus meandros. Para resolver esa conexión, el proyecto contempla tres puentes dentro del segundo tramo.
El primero estará ubicado sobre el río Negro y tendrá aproximadamente 30 metros de longitud. Más adelante se construirá otro puente de 60 metros y un tercero, el más extenso, de 120 metros. Los planos oficiales muestran estas tres estructuras formando parte de la continuidad de Vélez Sarsfield hacia el norte.
En conjunto, solamente los dos primeros tramos representan alrededor de 3,3 kilómetros de nueva infraestructura vial, sin contar la extensión correspondiente al distribuidor de la autovía.
¿Qué problema busca resolver?
Actualmente, buena parte del movimiento vehicular entre el norte de Resistencia y el resto de la ciudad se canaliza a través de pocos corredores, principalmente Sarmiento y Sabin.
Domínguez sostuvo que ambos accesos quedaron saturados por el fuerte desarrollo urbano registrado hacia el norte y consideró que la nueva conexión permitirá mejorar tanto la circulación como la seguridad vial.
La intención es que Vélez Sarsfield funcione como un corredor prácticamente continuo desde sectores consolidados de Resistencia hasta la autovía Nicolás Avellaneda, abriendo una alternativa de ingreso y egreso que actualmente no existe.
Desde el punto de vista oficial, además, la obra no es pensada únicamente como un acceso urbano: el proyecto la presenta como parte de una estrategia para mejorar la logística del Área Metropolitana y favorecer la conectividad regional.

¿Cómo se financiará?
Según explicó Domínguez, el proyecto fue elaborado por equipos técnicos provinciales y posteriormente presentado ante Nación para avanzar en la búsqueda de financiamiento internacional. El mecanismo sería similar al utilizado para otros proyectos viales de la provincia, entre ellos la Ruta 13, y la alternativa seleccionada es una línea vinculada al Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata).












