Inflación en máximos de diez meses qué anclas le quedan al Gobierno
La inflación de enero alcanzó el 2,9% y se ubicó en su nivel más alto de los últimos diez meses, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos. El registro reavivó las preocupaciones en el mercado, donde se interpreta que el proceso de desinflación se interrumpió y aún no muestra señales claras de reanudarse .
En ese contexto, el programa económico del Gobierno atraviesa una etapa de mayor tensión. El superávit fiscal y el control monetario continúan siendo los principales pilares para contener episodios de volatilidad, pero el ancla cambiaria perdió efectividad. Con ese instrumento debilitado, la atención vuelve a centrarse en la evolución de salarios y tarifas como variables determinantes para intentar recomponer el sendero de desaceleración de precios.
Desde la consultora Vectorial señalaron que la persistencia inflacionaria se explica por un desanclaje del esquema económico tras la salida del cepo . Según su análisis, el tipo de cambio llegó al límite superior de la banda y obligó a un cambio de régimen, en el cual la banda se ajusta por inflación. «La política cambiaria, que en pocos años tuvo varias modificaciones, ya no funciona como ancla del programa», advirtieron.
A este escenario se suma un mayor ingreso de divisas por colocaciones de deuda privada y subnacional, junto con un repunte estacional en las liquidaciones del agro. Además, el comportamiento del dólar local no es ajeno al contexto internacional, donde las monedas de la región se fortalecen frente a un índice dólar más débil.

Salarios y tarifas, el nuevo eje de ajuste
Con el ancla cambiaria debilitada y un margen acotado en lo fiscal y monetario, los salarios aparecen como una de las variables clave . En diciembre, los salarios registrados crecieron 2%, por debajo de la inflación mensual de 2,8%, lo que implicó una nueva pérdida de poder adquisitivo. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, los ingresos formales acumulan una caída real significativa, según estimaciones privadas basadas en datos oficiales.
Las consultoras también analizaron el impacto que tendría la aplicación de una nueva canasta para medir el IPC. Bajo ese escenario, la pérdida salarial sería aún mayor, tanto en el sector privado como en el público. «Modificar la metodología habría intensificado los reclamos de recomposición, en un momento en el que el Gobierno necesita reforzar el ancla salarial», explicaron desde Vectorial.
Sin embargo, los aumentos ya anunciados en tarifas de servicios públicos para febrero y marzo, junto con subas en transporte y educación, volverán a presionar sobre el índice. Por eso, desde Facimex proyectan que la inflación se mantendrá elevada durante el primer trimestre, con un piso cercano al 2,6% en febrero y nuevas tensiones en marzo.
El rol del ajuste monetario y fiscal
Ante este panorama, economistas coinciden en que la clave estará en sostener el orden fiscal y reforzar el anclaje monetario. Desde Facimex sostienen que limitar la emisión al crecimiento de la demanda de dinero será central para evitar un exceso de pesos que impacte en los precios.
En la misma línea, desde el Grupo SBS remarcaron que para perforar los mínimos de inflación alcanzados hasta ahora será necesario mantener la disciplina fiscal y un manejo prudente de la política monetaria, equilibrando la oferta y la demanda de pesos para evitar efectos no deseados sobre la nominalidad de la economía.
Con la inflación nuevamente en el centro del debate, el Gobierno enfrenta el desafío de redefinir sus anclas sin perder control sobre el proceso de desinflación, en un contexto interno y externo cada vez más exigente.












