ES ÚNICO Lionel Messi ganó su séptimo Balón de Oro y agigantó su figura en la historia del fútbol.
El crack argentino, que lideró a Argentina a su primera Copa América en 28 años, obtuvo el premio de la revista France Football.
Entre tantas estrellas, hay una que encandila más que ninguna. Una que deja sin brillo a las demás. Una estrella que está por encima de todas y que en la noche de Paris lo volvió a comprobar. Lionel Messi ganó su séptimo Balón de Oro, el galardón de la revista France Football que se entrega anualmente y que es esperado por todo el mundo del deporte más popular de todos. «Son siete, es extraordinario, algo que nunca pensé. Es increíble», dijo Leo, que hizo un agradecimiento especial al plantel de la Selección.
A sus 34 años, el rosarino se quedó nuevamente con este premio personal al mejor jugador de la temporada que es elegido por la votación de 180 periodistas especializados de todo el planeta que debieron dar un ranking de cinco nombres (el primero de la lista recibe seis puntos, el segundo cuatro, el tercero tres, el cuarto dos y el quinto uno).
Lionel recibió más votos que los otros 29 nominados, entre los que se destacaban Robert Lewandowski (Bayern Munich), Jorginho (Chelsea), Karim Benzema (Real Madrid), Mohamed Salah (Liverpool) y, claro, Cristiano Ronaldo (Manchester United), aunque en esta edición el portugués que ya ganó cinco no estaba entre los favoritos.
Los 41 goles y 17 asistencias en 56 partidos que marcó hasta el momento en 2021 entre Barcelona, Paris Saint-Germain y Selección Argentina lo catapultaron hacia un nuevo Balón de Oro, condecoración que ya había obtenido en 2009, 2010, 2011, 2012, 2015 y 2019. La Copa América que significó su primer título con la Mayor tras superar a Brasil en el Maracaná sin dudas impulsaron esta premiación porque entregó su mejor actuación vestido de celeste y blanco en ese certamen.
Su llegada al Teatro del Châtelet fue un presagio de lo que ocurriría un rato más tarde, ya entrada la fría noche parisina. El brillo de su impecable y glamoroso esmoquin auguraba una jornada radiante para él. Fue uno de los últimos en pasar por la alfombra roja, junto a su mujer Antonela Roccuzzo y a sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, que estaban vestidos de modo idéntico a su padre.
Todo se desbordó a su paso. La gente lo ovacionó. La prensa se agolpaba para sacarle aunque sea un «hola». Los fotógrafos se codeaban para tener la mejor foto posible de la familia Messi. Hasta una valla cedió y debió activarse la seguridad inmediatamente.
Fernando Alonso y Esteban Ocon, pilotos de Fórmula 1 de la escudería francesa Alpine, fueron los encargados de llevar al imponente escenario los galardones ante la mirada de nominados e invitados. Messi siguió con atención la ceremonia conducida por Didier Drogba (exfutbolista) y Sandy Heribert (periodista) sentado entre Lewandowski y Mbappé, compañero suyo en el PSG.












