La querella pidió analizar las cámaras, no descarta una segunda autopsia y cuestionó el traslado de Julián al hospital
La investigación por el homicidio de Julián Álvarez Guardia sumó este martes una nueva voz. Tras la conferencia de prensa brindada por la fiscal Ana González de Pacce, el abogado querellante Juan Arregin, representante de la familia de la víctima, cuestionó el avance de la causa y sostuvo que aún restan numerosas pruebas para reconstruir con precisión qué ocurrió dentro de la vivienda y dónde se produjo el ataque.
«La fiscal puede decir lo que quiera. Los únicos que saben lo que ocurrió en esa casa son la imputada y mi representado, que lamentablemente ya no está para hablar«, expresó Arregin al salir de la Fiscalía.
El letrado adelantó que solicitará todas las medidas probatorias que considere necesarias y aseguró que la investigación todavía presenta importantes vacíos.
Piden una segunda autopsia y una inspección ocular
Entre los planteos realizados, Arregin reveló que la familia decidió no cremar el cuerpo de Juliándebido a que evalúan solicitar una segunda autopsia o nuevos estudios forenses.
«La familia ha preservado el cuerpo de Julián porque no sabemos si tendremos que hacer una segunda autopsia o algún otro análisis forense», explicó. Además, sostuvo que todavía no tuvieron acceso a elementos fundamentales del expediente.
«No tenemos fotografías, no tenemos el protocolo básico de autopsia. Venimos a exigir eso o, por lo menos, que nos permitan proponer pruebas, porque hasta esta hora solo actuó la defensa», afirmó.

También reclamó que se realice una inspección ocular en la vivienda donde ocurrió el hecho. «La casa no está preservada. Entendemos que se debe hacer una inspección ocular. Hay elementos secuestrados, un arma homicida presunta y muestras que serían de sangre que deben ser analizadas», señaló.
Dudas sobre la legítima defensa
Uno de los puntos que puso en discusión el abogado fue la versión sostenida por la imputada, quien manifestó que actuó en defensa propia durante una pelea. Según Arregin, las primeras evidencias conocidas hasta el momento no respaldarían esa hipótesis.
«La presencia de maniobras de defensa implica lesiones en las manos o en los brazos, señales de que alguien intentó protegerse de un ataque. Eso, por ahora, no parece haber ocurrido», sostuvo.
Investigan las cámaras de seguridad
El abogado también hizo referencia al sistema de videovigilancia instalado en la vivienda de Julián. Explicó que, de acuerdo con el informe policial, existe un dispositivo de almacenamiento de imágenes que deberá ser peritado para determinar si registró los momentos previos al crimen.
«Hay un sistema de videoseguridad con un dispositivo de guardado de información. Dicen que esta lastimado y hay que verificar si no quisieron destruir esa prueba. Lo que puedan aportar esas imágenes y los testimonios de los vecinos será fundamental», afirmó.
Cuestionamientos por la declaración del hermano de la imputada
Otro de los cuestionamientos apuntó a la declaración testimonial brindada por Sebastián Facundo Canteros, hermano de Victoria y amigo de Julián, quien fue la persona que trasladó al joven herido al Hospital Perrando.
Arregín cuestionó que esa testimonial se haya realizado sin la participación de la querella: «Nos llama la atención que la fiscal le haya tomado declaración testimonial sin que existiera un querellante constituido y sin que la familia hubiera podido expresar su voluntad. Ahora deberá ser citado nuevamente para que podamos formular nuestras preguntas», sostuvo.
Además, el abogado planteó interrogantes sobre el procedimiento utilizado para trasladar a la víctima. «Entendemos que, si bien no estaba ejerciendo la medicina, tiene conocimientos del arte de curar. Si una persona con esos conocimientos sube a un herido a un vehículo particular y atraviesa la ciudad para llevarlo a un hospital, habrá que analizar si eso no puso en riesgo la vida de Julián. Si lo expuso a esa situación, también deberá determinarse su eventual responsabilidad», manifestó.
También investigan un presunto robo
Finalmente, Arregin confirmó que la familia detectó el faltante de una caja con objetos de valor dentro de la vivienda. «Había una caja donde Julián guardaba algunas joyas y elementos de oro. Esa caja no está. Además, la cama estaba revuelta», afirmó.
Para el abogado, aún existen numerosos interrogantes sobre la escena del crimen: «Estamos hablando de un homicidio, pero todavía no sabemos si lo mataron en la cama, en un sofá, en el baño o en otro lugar de la casa. La investigación, desde nuestra visión, viene muy lenta y por eso venimos a pedir que se profundicen todas estas medidas«, concluyó.












