Nueva declaración indagatoria al excomisario Eduardo Wischnivetzky por crímenes de lesa humanidad
El excomisario general de la Policía del Chaco Eduardo Wischnivetzky brindó una nueva declaración indagatoria en el marco de la causa Ligas Agrarias III, en la que está imputado por delitos de lesa humanidad cometidos contra trabajadores rurales de la provincia durante la última dictadura cívico-militar.
La audiencia se realizó el pasado 2 de julio ante la jueza federal Zunilda Niremperger, quien lo investiga por cuatro hechos de privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos y violencia sexual, ocurridos entre 1976 y 1978 en la zona rural de Villa Berthet.
Durante la audiencia, la Fiscalía leyó la imputación, que comprende cuatro casos de trabajadores rurales detenidos ilegalmente en operativos policiales, quienes posteriormente fueron sometidos a torturas y, en uno de los casos, también a violencia sexual.
Según la investigación judicial, los procedimientos estaban bajo la conducción de Wischnivetzky y fueron ejecutados por efectivos policiales vestidos de civil con el objetivo de localizar a los dirigentes de las Ligas Agrarias Hugo Vocouber y Secundino «Taco» Vallejos, quienes permanecían prófugos y actualmente continúan desaparecidos.
La reconstrucción judicial de la represión contra las Ligas Agrarias
La nueva imputación se suma a una serie de procesos judiciales que reconstruyen la persecución sufrida por integrantes de las Ligas Agrarias en el Chaco durante el terrorismo de Estado.
Uno de los principales antecedentes es la sentencia dictada el 25 de junio de 2019, cuando el Tribunal Oral Federal de Resistencia condenó a exmilitares y expolicías por crímenes de lesa humanidad cometidos contra pobladores rurales y militantes campesinos en el juicio conocido como Ligas Agrarias I.
En ese fallo, el exteniente coronel Tadeo Bettolli fue condenado a prisión perpetua por el homicidio agravado del dirigente campesino Raúl Eduardo Gómez Estigarribia, mientras que el exagente policial Alcides Sanferraiter recibió la misma pena por el asesinato del referente liguista Carlos Picolli.
Además, los excomisarios Eduardo Wischnivetzky y José Rodríguez Valiente fueron condenados a 18 y 4 años de prisión, respectivamente, por distintos hechos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y encubrimiento.
En los fundamentos de aquella sentencia, el tribunal destacó el papel desempeñado por las Ligas Agrarias en la organización de pequeños productores y trabajadores rurales, señalando que el movimiento representó a sectores históricamente marginados del modelo económico dominante y constituyó una expresión de lucha política en la década de 1970.
Los jueces también sostuvieron que, en el marco de la denominada «lucha contra la subversión», el Ejército desplegó efectivos en el interior del Chaco con participación de la Policía provincial, ejecutando operativos que derivaron en persecuciones, detenciones, torturas, desapariciones y asesinatos de trabajadores rurales, productores y dirigentes liguistas.
Otras condenas vinculadas a las Ligas Agrarias
La represión contra el movimiento campesino también fue abordada en otros juicios por delitos de lesa humanidad desarrollados en la provincia.
Entre ellos figuran las causas Caballero I (2010), por torturas contra Walter Valentín Medina, Vicente Canteros y Juan Lenscak; la Masacre de Margarita Belén (2011), que incluyó los homicidios de Alcides Bosch, Horacio Yedro y Arturo Franzen; Caballero II (2018), por la desaparición del matrimonio integrado por Sara Fulvia Ayala y Crisólogo Morel y los tormentos sufridos por Mauricio Berger; y Caballero III (2021), donde se juzgaron secuestros, torturas y desapariciones de militantes rurales.
A su vez, el Tribunal Oral Federal de San Martín condenó en 2021 a integrantes del Batallón de Inteligencia 601 en la causa Contraofensiva, que incluyó, entre otros hechos, las desapariciones de los dirigentes chaqueños de las Ligas Agrarias Hugo Vocouber, Luis Alberto Fleitas y Armando Molina, ocurridas en 1980.
La primera condena contra Wischnivetzky
En el juicio Ligas Agrarias I, Wischnivetzky fue condenado a 18 años de prisión por el secuestro y las torturas sufridas por tres trabajadores rurales durante un operativo desarrollado en la zona rural de Villa Berthet.
En aquella sentencia, el tribunal describió un amplio despliegue policial organizado tras la fuga y el ocultamiento en el monte chaqueño de los dirigentes Secundino «Taco» Vallejos y Hugo Vocouber. El operativo involucró personal de distintas comisarías de la provincia y estuvo dirigido por Wischnivetzky, quien entonces se desempeñaba como comisario al frente de la Comisaría de Villa Ángela.
Los jueces concluyeron que los trabajadores rurales fueron detenidos ilegalmente y sometidos a malos tratos y torturas con el propósito de obtener información sobre el paradero de los dirigentes liguistas.
El juicio de Ligas Agrarias II comenzará en 2027
La segunda causa vinculada a las Ligas Agrarias ya tiene fecha para llegar a juicio oral. El debate comenzará en mayo de 2027 ante el Tribunal Oral Federal de Resistencia.
En ese proceso serán juzgadas las detenciones ilegales y las torturas sufridas en 1974 por los sacerdotes Joaquín Núñez y Gianfranco Testa, párrocos de Machagai y Quitilipi, respectivamente, además de los militantes Carlos Páez y Aureliano Villán.
Los hechos ocurrieron en la Alcaidía de Presidencia Roque Sáenz Peña y tienen como imputados al exsuboficial mayor Gabino Manader y a Eduardo Wischnivetzky .
Núñez y Testa integraban el Movimiento Rural Católico y posteriormente participaron en la creación de las Ligas Agrarias. Según la acusación, las víctimas permanecieron alojadas durante dos semanas en dependencias separadas de los pabellones de la alcaidía, donde fueron sometidas de manera sistemática a torturas por integrantes de la Dirección de Investigaciones de la Policía del Chaco, grupo al que, de acuerdo con la investigación, también se incorporó Wischnivetzky durante los interrogatorios.












