Senadores oficialistas le piden al FMI abstenerse de “condicionar las políticas económicas”
Coincidente con la visita de una misión del FMI al país en busca de un acuerdo para renegociar la deuda, el bloque de Senadores del Frente de Todo emitió una larga carta dirigida a Kristalina Gerogieva, la directora del organismo internacional.
La carta lleva la firma de todos los senadores del bloque oficialista, presidido por el formoseño José Mayans. En ese sentido, el diario Clarín consigna que el borrador circuló entre el propio Mayans, los kirchneristas Anabel Fernández Sagasti, María de los Ángeles Sacnun y Oscar Parrilli y el cordobés Carlos Caserio, que preside la Comisión de Presupuesto. Luego se la pasaron a Cristina Fernández de Kirchner quien habría dado el visto bueno.
Así salió la carta hacia el hotel donde se hospeda la misión del FMI, aunque no pudo ser presentada formalmente porque uno de los integrantes del equipo del Fondo Monetario Internacional dio positivo a Covid-19.
En el escrito, que consta de unas nueve páginas, los senadores le plantean al FMI que se abstenga de “exigir o condicionar las políticas económicas de la Argentina para los próximos años”, mientras que solicitan una reconsideración de intereses, comenzar los pagos anuales en el 2025 y un plazo de “amortización en varias décadas, de modo tal que las erogaciones anuales no tornen insustentable la refinanciación de la deuda e impacten negativamente en la economía argentina y en la vida de su sociedad”.
Pero además también reclaman por el préstamo que el organismo concedió a la administración de Mauricio Macri en el 2018, de 44 mil millones de dólares, uno de los más importantes en la historia. En ese sentido, consideran “necesario entender qué es lo que falló al momento de gestionarse los fondos que tan irresponsablemente ese organismo le prestó a la Argentina; cuáles fueron los cálculos que hicieron pensar a los técnicos, funcionarios y directivos del FMI, que nuestro país podría obtener excedentes externos suficientes como para afrontar los vencimientos que se previeron en ese entonces, cuando en realidad resultaba claro desde el inicio que los mismos serían de pago imposible, como así lo manifestaron oportunamente analistas locales e internacionales”.
Expresaron entonces que Alberto Fernández “se ha hecho cargo de una realidad francamente difícil, derivada del elevado y desproporcionado nivel de deuda en que la anterior gestión embarcó a la Argentina con la coparticipación de ese organismo, es de esperar que el Fondo adopte una actitud equivalente”.
Los senadores afirman también que los desembolsos “se dirigieron a financiar la fuga de capitales mediante el aumento en la formación de activos externos”.
“Argentina tomó el préstamo más grande de su historia y asumió compromisos financieros, a todas luces incumplibles, sin tener un expediente abierto y sin los dictámenes e informes correspondientes”, algo que infringiría las reglamentaciones del FMI.
“No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables”, concluyen los senadores, en un momento en donde Martín Guzmán encabeza las negociaciones con el organismo para intentar un nuevo acuerdo de pago.












